Proceso de evaluación por pares
Una vez recibidos los originales se realizará una revisión preliminar en un plazo máximo de un mes a partir de la fecha de su recepción. Estos podrán ser rechazados por no adecuarse por contenido o presentación a los requisitos de la revista.
El proceso de evaluación por pares es doble ciego y por tanto se mantiene siempre la confidencialidad de autores y evaluadores revisores. Se seleccionarán dos revisores que sean expertos en el tema objeto del trabajo o en la metodología seguida por el mismo y que no presentan conflictos de intereses con los autores. De los dos evaluadores, al menos uno deberá ser externo a los Consejos Asesor y de Redacción de la revista. Estos deberán informar sobre el original, utilizando para ello el formulario que la revista les enviará junto con el texto.
En caso de contar con opiniones contradictorias de los evaluadores se recurrirá a un tercero. Las objeciones alegadas por los autores para que determinadas personas actúen como revisores de su trabajo son analizadas cuidadosamente y si están bien razonadas se respetan.
Será el Consejo de Redacción, a la vista de los informes de los evaluadores, el que decidirá, en un plazo máximo de seis meses desde su recepción, sobre la publicación del artículo recibido. El autor recibirá un informe razonado en el que se argumentarán los motivos de la aceptación, de las modificaciones que habría de realizar antes de su posible publicación o de su rechazo.
Para aquellos artículos que precisen modificaciones, la publicación estará siempre condicionada a que éstas hayan sido incorporadas en la nueva versión del mismo. La decisión final de publicación corresponde, en todo caso, al Consejo de Redacción.
La relación de los evaluadores externos se publicará cada tres años en el volumen correspondiente de la revista. Agradeciendo la colaboración prestada.
RELACIÓN CON LOS EVALUADORES
El Consejo de Redación da a los evaluadores una guía de los aspectos sobre los que le interesa recabar su opinión. Se pide a los evaluadores que mantengan una posición objetiva y que desistan de evaluar el trabajo si consideran que hay conflictos de intereses. Se pide a los evaluadores confidencialidad absoluta, y que se abstengan de difundir o comentar los trabajos recibidos para su evaluación. Se pide a los evaluadores que expresen sus ideas con la máxima claridad posible, utilizando los argumentos y las citas necesarias para defender sus posturas críticas. Se les solicita también que vigilen los aspectos éticos del trabajo (plagio, etc). Se les pide igualmente que eviten críticas ofensivas y de carácter personal. La revista evalúa períodicamente su lista de revisores, eliminando de la misma a aquellas personas que no hayan cumplido correctamente con sus funciones.
RELACIÓN CON LOS AUTORES
Se recuerda a los autores que la autoría de un trabajo científico debe estar estrictamente limitada a las personas que hagan contribuciones sustanciales a la investigación.
Los autores, al enviar sus manuscritos, deben hacer explícitos obligatoriamente los posibles conflictos de intereses que su texto pueda generar. Se recuerda a los autores que deben reconocer sus deudas científicas y en particular la procedencia de sus ideas, metodologías, fuentes, etc. de manera clara, para que los lectores puedan consultar las mismas y contrastar, si lo consideran necesario, el uso que se ha hecho de ellas.
QUEJAS Y RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS
El editor se compromete a responder con la máxima rapidez posible y de manera razonada a cualquier queja que se considere pertinente, ya provenga de autores, evaluadores o lectores. En caso de conflictos graves el Editor someterá el problema a discusión por parte del Consejo de Redacción y tanto la decisión como la respuesta serán colegiadas. A la hora de dirimir conflictos de intereses concretos, se seguirá en lo posible las directrices marcadas por el COPE (Comitte on Publication Ethics)



